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Mínimo

Luis Rafael

Y crece en mi cuerpo el mundo

¡Arpa soy, salterio soy
Donde vibra el Universo:
Vengo del sol, y al sol voy:
Soy el amor: soy el verso!

José Martí.

 

Otro día

El sol
aparece en la mañana,
cuando la luz
comienza a descubrir,
despacio,
los rincones de la casa.

 

Amanecer

Clarea. Entra la luz
al vitral. Un andaluz
suspira. Duerme el laurel
del jardín, y un capitel
se desgaja...
El pregón
acaricia La Muralla.
En El Morro la ilusión
late
y una ola se desmaya.
(Es un cuadro mi ventana
cuando me asomo a La Habana.)

 

Tu cielo

¿Tras los árboles lo ves?
Celeste y azul estanque
donde navegan las nubes:
Barcos antiguos, gigantes
con las alas de algodón.

 

Guayaba: aba

Afloraba la guayaba,
engordaba y coqueteaba.

La guayaba amarillaba,
confiaba y dulcificaba.

Dormitaba la guayaba,
maduraba y aromaba.

Y me comí la guayaba.

 

Gallo

Gallo kikirigallo
Pezcuecipelón
Kikirigallo
Kikiricón
Plumikikiricón
Kikirigallo
Kikirigallón
Canta mi gallo
Rojikikiricón
Kikirigallo
Kikiricón
Kikirigallón.

 

Reinará el amor

—¿Qué dice la noche?
—¿Qué dice el sol?
—Dicen que en un coche
pasea el caracol.

—¿Qué dice la abeja?
—¿Qué dice la luz?
—Dicen que es muy vieja
Doña Mariluz.

—¿Qué dice la rana?
—¿Qué dice el mosquito?
—Dicen que mañana
llueve tempranito.

—¿Qué dice la flor?
—¿Qué dice la tierra?
—¡Dicen que sin guerra
reinará el amor!

 

El gorrioncillo y la mariposa

Un gorrioncillo volaba
por los árboles del parque,
cuando vio a una mariposa
que de flor a flor saltaba.

La cola del gorrioncillo,
se movió como abanico
y relumbraron de luz
sus ojitos amarillos.

La mariposa se fue,
agitando las dos alas,
y tras ella el gorrioncillo,
vuela que vuela también.

 

El zunzún

Revoloteaba el zunzún
enredando vientos,
junto al canasto
labrado en paja
de su nido frágil.

Revoloteaba el zunzún,
hechizando los ojos,
armado de su paz,
de su digna pequeñez.
¡Qué nazca el hijo!

 

Maternidad

Desde el llanto del niño,
viene la madre.
Y un beso
que estalla en la frente.
Una luz invisible,
que no se oye,
que no está
ni es,
que arde.

 

La obstinada hormiga

La obstinada hormiga,
gota a gota,
de polvo,
elevó la montaña,
sobre el verde
de los árboles.

Nunca más la llamaron
diminuta.

Donde vibra el Universo

Ahora mismo
............A Eliseo.

Ahora mismo
quisiera contarte
de la hormiga andariega
o la brillante mosca,
la paloma solemne
o el silencio
constelado de la tarde.

Y pasear juntos
por el jardín inmenso
de las horas que sueño.

 

Hablando de Mariposa

Si no conoces a Mariposa, te la presento. Ella es toda una mariposa: Tiene las orejitas blancas y suaves, y las agita cada vez que me ve. Su pelo es duro, pero esta rudeza se olvida por los dibujos que forma.
Los dos cuernos de Mariposa son temibles; pero jamás la vi presumir de su poder. Las patas parecen resortes; y la cola un cómico abanico. Sin embargo, lo más gracioso es su carita ingenua y esa mirada que pone cuando sabe se está hablando de ella.

 

Las mariposas

Burbujean en mi jardín
las mariposas,
pétalos de luz
sobre los pétalos,
abiertos al confín,
de cada rosa.

Amarillo volado
sobre el blanco,
azul tornasolado,
verde claro,
negro y grana
en las alas.

Salpicadas de sol,
bullen las mariposas,
mensajeras de Amor,
entre las flores.

 

Estas dos niñas que juegan

Estas dos niñas que juegan,
no son dos niñas
de rosáceos lazos
y largas trenzas retozonas.

Estas dos niñas que juegan,
saben de vientos y de lluvias,
de cielo azul y gris otoño,
chispeante en el rocío.

Estas dos niñas que juegan
a no sé qué misterioso
azar de simuladas guerras,

no son dos niñas que juegan,
solo son ellas dos:
Oliendo a yerbas, Linda y Azucena.

 

Adivinanzas

—I—

Rayo de luz,
sombra larga,
recuerdo de ayer:
el amanecer.


—II—

Trillo a la imaginación,
tesoros y oscuridad,
mundo pequeño:
el sueño.

 

Mosquito

Mil zumbidos susurrantes
ofuscando mis sentidos,
sucesivos, sostenidos,
quemadores, sinsineantes,
unísonos, discordantes,
incidiosos, fricativos,
timpanozofislitivos,
oídos descalabrantes.

 

Trompo

Trompo girando,
gira girando,
como un ciclón,
gira girando,
como remolino,
gira girando,
como la luz,
gira girando,
mi trompo ríe,
gira girando,
¿me pone loco?
gira girando.

 

¡Qué locura!

Veinte locos se encontraron
y pronto un pueblo fundaron.

¡Hicieron dos merenderos
con bastones y sombreros!

¡Hicieron un gran pastel
y navegaron en él!

¡Hicieron una cerveza
y la nombraron Duquesa!

¡Hicieron un chocolate
todo loco de remate!

 

Viñetas

—I—
Meñique se fue a paseo
sin permiso de anular.
Voy a otorgarle un deseo:
No lo van a regañar.

—II—
Jack decidió comer
sus frijoles.
Tiene un árbol
y un verdor
profundos.

Vengo del sol, y al sol voy

 

El mundo hacia donde miro

El mundo hacia donde miro
luce el verde y el azul
mojados del amarillo.

Amarillo que llovizne
ávidos granos de luz
en la espera de la tierra.

Tierra que devuelva en polen
y en árbol, su gratitud
de pasto fresco y de yerba.

Yerba que se agite en olas,
que reverbere en el campo,
de la montaña hasta el río.

Río que anegue los mares
y descascare en la piedra
un misterioso rumor.

Rumor como si dijera:
"El mundo hacia donde miro
luce el verde y el azul
mojados del amarillo."

 

En la lluvia

Se desgajan universos en la lluvia,
crestas de luz
mojadas por su confuso ser,
quizás futuro,
en el humilde charco.

Vuelvo los ojos al cielo,
luminoso,
pálido.
¿Qué almas
habitarán su espacio,
entre las alas del sol
y mi cuerpo,
nublado en el abismo?

 

El pez

Solo el pez
—mudo de dolor—
pronuncia la explicación en la burbuja.

Príncipe del silencio,
olvida las migraciones,
en la certidumbre de esta gruta.

Un gato forma el envés del todo.

 

El gatito

Acabo de encontrar
un pequeño gato en el camino.

Un gatito negro.
La agonía de quien padece.
Sus ojos derramados
como una pasta gris...

Este gatito solitario
apoya la cabeza
en la tierra húmeda,
sin comprender,
y maúlla.

 

Versos, disparate

Guitarra, espejo,
cinto, catalejo,
camafeo, suiza,
martillo, camisa,
tenedor, muñeco,
estrella, chaleco,
colcha, mosquitero,
pelota, florero,
tornillo, tapete,
pulóver, arete,
cepillo, canción,
flor, acordeón,
alcancía, caja,
lámpara, baraja,
flauta, escaparate,
versos, disparate.

 

Una bicicleta china

Una bicicleta china,
de la China china,
de ojos achinados,
color mandarina.

Con timón alado
como el de un velero.
Y tornasolado
timbre charanquero.

En sus gomas vuelan
dos blancas gaviotas.
Por la carretera,
saltan y rebotan.

Voy bien protegido
sobre el pavimento,
cerca de la acera,
¡loco de contento!

 

Vamos a navegar

En mi submarino amarillo
vamos a navegar,
por mares perdidos
en la historia de la humanidad.

Al Mediterráneo,
bajo sus nubes de bronce,
entre la Roma
de mármoles marchitos
y el Egipto
de las pirámides durmientes.

Al Mar Rojo,
de algas sangrantes,
entre la gran pradera del marfil
y las arenas de turbante árabe.

Al Mar Negro,
gaviotas y barcos
desfilando ante las cúpulas de oro
y los bulliciosos puentes.

Al Mar Amarillo,
de ojos achinados
y voz de flautas.
Al sur de la muralla
corona del Asia.

l Mar del Norte,
gris en el otoño
y algodonado en cada costa
por la niebla cariñosa.

Al Mar de Siberia
entre un confín y otro
de hielos dorados,
florecientes sobre el agua.

Al Mar Caribe,
de sol y sol
en agua y agua,
de cielo azul
y profundo verde.

Y en una noche
constelada de estrellas,
por la Vía Láctea,
hasta la blanda luna
de lo porvenir.

 

Otra casa

El hacha muerde,
escupe astillas,
rebota empecinada.

El árbol firme
desdeña el filo
duro del hacha.
Y aguarda.

El leñador sueña
hacer su casa.
Imagina el árbol
convertido en tablas.

En la copa verde
peligra el sueño
de otra casa.

 

Reló

Susurra el mediodía,
robándole luz a la ventana.

Debajo de la mesa,
la mañana.

 

El sembrador

Siembra el sembrador
árboles, flores, yerbas.

Siembra días,
inviernos y veranos.

Siembra años,
sequías y diluvios.

Siembra el sembrador,
la semilla de su vida.

Soy el amor: soy el verso

 

Una muchacha azul

En la fría luna
hay una muchacha abandonada,
una muchacha azul
que arrulla
entre los brazos
su soledad.

Aunque no puedo ver
su rostro,
sé que es bella
y que me ama.
Una noche de estas
acabará rescatándome.

 

Amor

Una flor que se me asoma
a los ojos cuando miro,
rara luz que de un suspiro,
el pecho todo me toma,
mágica y ciega paloma,
revoloteando en el cielo,
telaraña de su vuelo,
loco arroyo del camino,
aguacero cristalino,
riquísimo caramelo.

 

Siento tus manos

Siento tus manos,
junto a las mías,
sobre el blanco
y el negro soberanos.

Siento tus manos,
en el oído de mi alma.
A mi lado estás tú,
en frente el piano.

 

Eco

El polvoriento y arrugado muñeco,
de brillante sonrisa y cuerpo seco,
despide un botón de su chaleco,
para llamar al ruido con el eco.

 

El tigre

Los músculos del tigre embalsamado,
descosen el rugido de la espera.
Torna un fulgor secreto a su postrera,
memoria de naufragio desatado.

 

El caracol

Arremolina
hacia la luz
sus pretensiones.
Descorre el tiempo.

 

El espejo

Serpenteantes,
la plata y el jade,
en su reflejo.

 

La luna

Niebla volátil,
rueda manchada,
de la fortuna.

 

El poema

Árido rayo,
bronce vibrante,
recóndita gema.

 

Árbol seco

Las ramas,
abandonaron al tronco;
el tronco,
al suelo fue a buscarlas.

 

Donde mi mano sembró
..............................A Güines.

Sobre esta mano cayó
el pan del sol.
Florecía
la sombra en Alejandría.

Una campana anunció,
techumbre de rojo encaje,
lejos desde su follaje,
cúpula
luna reló
el grávido atardecer,
y a Güines sobre el papel,
donde mi mano sembró.

 

Consejos

—I—
Soñaba con el amanecer.
Desperté:
¡Cuántas estrellas!

—II—
Flequillos de luz,
sombras
del crepúsculo.

—III—
La puerta
parpadeante
de mi casa.

—IV—
Tu casa azul,
amarilla mi casa.
¡Verde!

 

El sombrero sueña

El sombrero sueña
ser árbol
y abriendo las alas
escribe un punto.