Logo UNICEF. Enlace al sitio. Abre en ventana aparte.




Los Tres osos

Anónimo

Una niña sentada en una mesa tomandose una sopa.

Había una vez una niña pequeñita y rubia a la que todos llamaban Ricitos de Oro.
Un día fue en busca de leña y se perdió en el bosque.
Andando y andando, vio entre los árboles una casa pequeña y linda.
Ricitos de Oro se acercó, abrió la puerta y entró.
Encima de una mesa había tres platos lle­nos de sopa con leche y miel.
Como tenía mucha hambre, probó la sopa del plato mayor, pero la encontró muy ca­liente.
Luego probó la sopa del plato mediano, pero la encontró muy fría.
Después probó la sopa del plato pequeño, y la encontró tan rica, que se la tomó toda.
Había también en la casa tres sillas: una silla grande, otra silla mediana y otra pequeñita.
Ricitos de Oro fue a sentarse en la silla gran­de, pero era muy alta.
Luego fue a sentarse en la silla mediana, pero era muy ancha.
Después fue a sentarse en la silla peque­ña, y la encontró a su gusto.
Pero se dejó caer con tanta fuerza, que la rompió.

Fuente original: Había una vez..., 2000
Ilustraciones: Renier Quer (Réquer)
Cotejo de obra: Leonid Torres Hebra

Real Time Web Analytics
Estadisticas Gratis